El trabajo del personal de vía requiere
de granes esfuerzos y una alta resistencia física. Su responsabilidad
es el mantenimiento de las líneas para garantizar la circulación
de trenes.
Para ello realizan desmontes, construyen cunetas y colocan durmientes
y rieles, muchas veces en condiciones climáticas adversas.
Generalmente, los trabajadores de esta rama no tienen una residencia
fija, sus tareas los obligan a desplazarse para atender las necesidades
de la División a la que están asignados.