Con la fusión del Ferrocarril Central,
el Nacional y el Internacional en 1908, nacen los Ferrocarriles
Nacionales de México, Empresa que definió una nueva
era en los procesos de organización de los trabajadores ferrocarrileros.
La conformación de una sola línea permitió
aglutinar a muchos trabajadores que hasta esa época pertenecían
a distintas agrupaciones gremiales. Tal situación contribuyó
en 1933, en la creación de un Sindicato Nacional Ferrocarrilero.
Desde entonces, esta organización ha encabezado la defensa
de sus agremiados, al tiempo que ha estado pendiente de su aporte
en la optimización del servicio ferroviario.