Palabras de nuestro compañero Dip. Víctor Flores Morales,
como Presidente del Congreso del Trabajo en el acto conmemorativo
del primero de mayo del 2005, en la residencia oficial de los Pinos.

 
Señor Presidente de la República, Lic. Vicente Fox Quesada.

Señores Secretarios de Estado.

Señores Dirigentes Sindicales.

Señores Líderes Empresariales.

Señoras y Señores.

El movimiento obrero organizado saluda con respeto al Presidente de la República, Licenciado Vicente Fox Quesada.

Con la determinación principal de nosotros los trabajadores, hemos podido mantener en el país un clima de confianza y de paz laboral. Las negociaciones para las revisiones contractuales y salariales se han llevado a cabo con el máximo respeto a la dignidad y a la autonomía de las partes. Hay libertad sindical.

Sabemos también que el populismo pretende imponerse a la razón, impulsado por redentores de papel, empeñados en torcer la verdad para sacar de rumbo a la República.

Es por eso que hoy señor Presidente le invitamos a que en este día del trabajo nos escuche.

Todo lo que el movimiento obrero organizado le demanda son : salarios justos, la generación de empleos y el fin del subempleo, que se conseguirá dando impulso a la pequeña y mediana industria favoreciendo la creación de nuevas empresas, empresas que estén dispuestas a reinvertir sus ganancias en México.

Y también la eliminación de impuestos como el que se pretende imponer, a partir del año próximo, a las prestaciones sociales y el respeto absoluto a las conquistas obreras.

Licenciado Vicente Fox, hemos hecho del diálogo social el medio principal para consolidar la vida democrática en el ámbito laboral y productivo del país. Por eso hemos fortalecido el consejo para el diálogo con los sectores productivos a nivel federal y estatal. En cada uno de ellos los trabajadores tenemos un lugar destacado.

El Congreso del Trabajo reconoce que con el observatorio laboral el gobierno federal da soluciones responsables, incluyentes y, sobre todo, ofrece los servicios públicos de información en beneficio de la población, sin ocultar nada. Así es como cumple su compromiso con una democracia transparente.

El Fonacot y el Infonavit son patrimonio de los trabajadores y se han mejorado gracias al tripartismo, que nos da la oportunidad de aprovechar estos medios, y responder así a las necesidades de los trabajadores y sus familias. Por ello, el Fonacot ya no es una carga para los mexicanos, sino una ayuda muy importante que las familias de los trabajadores compren lo que necesitan.

Gracias a que hemos participado, el Infonavit, por ejemplo, construirá este año más de 375 mil viviendas para la gente trabajadora de México.

Es cierto que en la junta federal de conciliación y arbitraje se ha avanzado mucho en la lucha por superar el rezago histórico en los expedientes, pero todavía hay corrupción y exigimos que ésta se arranque por completo, que se acabe el coyotaje.

Un México moderno necesita instituciones y leyes modernas, que nos ayuden a tener mejores condiciones de vida. Por esto, el Congreso del Trabajo logró ponerse de acuerdo con los empresarios para proponer las reformas a la Ley Federal del Trabajo. ¡Este no es un proyecto del gobierno federal como muchos dicen! ¡Es nuestro, de los sectores productivos! ¡Es nuestra respuesta a las demandas de los trabajadores, por la cual mostramos la responsabilidad y el interés que los empresarios y los sindicatos tenemos, para que se alcancen los grandes objetivos nacionales!

No hemos permitido ni permitiremos que se afecten los derechos sociales de los trabajadores, ni la libertad sindical, ni la libertad de contratación colectiva.

¡Ni un paso atrás en la defensa de las conquistas de los trabajadores!

Por estas razones, señor Presidente, hago un llamado a todos aquellos que forman parte de la cúpula obrera organizada del país, que me honro en presidir, para que no permitamos que se manipule a los trabajadores diciéndoles que la iniciativa de la Ley Federal del Trabajo.

En esta fecha tan especial en que juntos celebramos el día del trabajo, le invito, señor Presidente, a mantener vigente la alianza gobierno-trabajadores, fortaleciéndola a través de la unidad nacional.

Los obreros del país esperan de su gobierno, el fortalecimiento de políticas, que les garanticen mejores condiciones de vida.

Usted se comprometió con nosotros a que a los trabajadores les iría mejor durante su administración, a muchos todavía no les va mejor y lo seguiremos esperando.

Señor Presidente, déjeme decirle que el Congreso del Trabajo está integrado por las organizaciones obreras más representativas de la nación, organizaciones que se rigen por el respeto a la Ley y el orden, que en sus negociaciones, la norma es la nueva cultura laboral.

Por eso somos institucionales y negociamos con la Ley y la razón en nuestras manos.

Rechazamos el populismo como medida de convencimiento porque encierra mentira y engaño.

En el Congreso del Trabajo estamos en contra de los que sorprenden la buena voluntad de aquellos a quienes representan, prometiéndoles la solución a sus problemas.

El populismo se ha puesto de moda porque, impulsado por redentores de papel, pretende imponerse a la razón en torcer la Ley y la verdad para sacar de rumbo a la nación.

En la cúpula obrera no creemos en esos liderazgos, porque son falsos, porque faltan a la verdad.

Queremos construir un México mejor, para que juntos transitemos por el camino de la transformación de nuestra nación, a que juntos le demos un nuevo rostro al país, el de la justicia social.

Por el bien de las futuras generaciones, por el bien de nuestro México.


Muchas Gracias.